Dársena náutico-deportiva del GOLFO NUEVO- Puerto Madryn
Comarca "Peninsula Valdes"- PATAGONIA
por Antonio Torrejón
En las ultimas semanas, a vuelto a ponerse en la palestra la necesidad de actualizar e innovar particularmente en calidad la oferta turistica del Noreste del Chubut, de allí que rescatamos un proyecto, que para algunos de nosotros (fundadores del Club Nautico Atlantico Sud), significa, más que una obra, un -preciado sueño-, que trataremos que no sea, una frustrada "utopia".
Puerto Madryn nace en la geografía argentina, como un lugar abrigado de la costa patagónica, adecuado para los desembarques.
En febrero de 1520, Magallanes, ya lo registra al Golfo Nuevo, como Bahía "Sin Fondo", por la profundidad excepcional que se repetía en su espacio acuatico.
Fue elegido por los colonizadores galeses donde inician su epopeya; y al hacer productivo el Valle Inferior del río Chubut, se lo volvió a rescatar en 1881, fundando definitivamente allí el puerto que se proyecta hasta nuestros días.
Su primer muelle de transferencia de cargas surgió con la construcción del ferrocarril Madryn-Trelew, frente al CNAS, el que dio paso a una obra de avanzada en la ingeniería del sur, el Muelle Piedra Buena, inaugurado en 1910. Este embarcadero fue piedra angular de la comunicación y la logística de un amplio interland que va del paralelo 41º al 44º del mar a la cordillera. Perdió su uso frecuente y estratégico por desacertadas políticas del poder central en la materia. En 1970 fue reactivado con el advenimiento del proyecto Aluminio Argentino, que originó en 1974 la habilitación del muelle Alte. Storni, que desactiva totalmente el Piedra Buena.
En 1985, el Gobierno Provincial entregó en concesión por 10 años a un consorcio pesquero, el Viejo Muelle consolidando una actividad genuina, que en 1997/98 pasó a un muelle especializado que se construiyó en el Complejo Integral Portuario Alte. Storni. Nuevamente el Piedra Buena quedó desactivado, lo dió origen al excelente y previsor programa de : MUELLE DE CRUCEROS, que finalmente, se inaugura el 31 de octubre de este 2003.
Revisando documentación de principios de siglo de los profesionales ingleses que programaron y construyeron los primeros puentes-embarcaderos, nos encontramos que hacían futurología, reflexionando que cuando el Valle y Madryn, llegaran a los 150 mil habitantes, surgirían alternativas de pesca artesanal y de yachting, que podrían encontrar una solución de segura operación y recalada con pequeñas obras de refugio en el Golfo. Consideraban de bajo costo las obras por los yacimientos de piedra que había junto al ferrocarril en el kilómetro 45, (ferrocarril:Madryn-Trelew). Los muelles transparentes en Golfo Nuevo son ideales para la operación de barcos de más de 20 mts. de eslora, pero no sirven para las embarcaciones menores, que tanto en las transferencias como el placer, exigen un mar mayoritariamente calmo, que simplifiquen la oscilación complementaria de las mareas. Hoy, la población estable en la Comarca del Noreste del Chubut y la turística duplican la cifra de potencial demanda náutica. A la pesca comercial y la artesanal y el yachting, hay que sumarle actividades que se han masificado en este final de siglo como son la náutica, los deportes subacuáticos, el wind surf, etc. que significan también conquistas sociales muy tenidas en cuenta al calificarse una comarca en función de su oferta genuina para la calidad de vida.
Expertos internacionales del yachting, como el Ing. German Frers, que probaron veleros de gran porte en el Golfo Nuevo, caso la Fragata Libertad de la Armada, el Alte. Cousteau y otros, califican a este espejo de agua, casi un mar interior, como el de mayor aptitud para el yachting y la náutica en general del Atlántico sur (Amazonas al sur, involucrando Africa y América), con la salvedad, que a partir de que se habilite en su costa una dársena náutico-deportiva. Que se lo ponga en valor para dicho uso.
Volviendo al REFUGIO-DARSENA, de pequeñas y medianas, embarcaciones deportivo-turisticas, recordemos que ya en 1955, cuando se juntan los fundadores del Club Nautico Atlantico Sud, el Galpon que compran (localización actual), lo hacen, por estar aledaño al -desague natural del pueblo de Madryn, frente a lo de "Derbes". Esa salida de agua natural luego de las grandes lluvias, en 1956, vía un proyecto del Ing. Osvaldo Fennen, se intenta convertirla en Darsena del CNAS, pero la dinámica del mar, lo rechaza, quedando esa intención, a fojas cero, luego del siguiente temporal. Este proyecto siguió latente en los amantes del mar, de Madryn y la zona, hasta que en 1971, como consecuencia del diseño del Muelle Storni, se logra del Gobierno, que estudien otro emplazamiento, surgiendo un proyecto en el rincón norte de Punta Cuevas, no viable en la practica, ante un juego de corrientes y vientos, que hace a dicho rincón, sector de acumulación de arena. 1972, da fuerza a la iniciativa de hacer un Puerto Deportivo-Turistico en la bahía del Cerro Avanzado, lo que en última instancia encuentra el inconveniente del costo de los Servicios (agua, luz, gas, etc.), por lo que se lo deja de lado. 1983, marca la iniciativa de una posible Darsena en el sector norte de la Punta Este, el Consejo Federal de Inversiones, hace el estudio de prefactibilidad, el que ante algunas dudas del costo y el reparo a los vientos del oeste, queda nuevamente en -via muerta-
Desde 1985 el Club Nautico Atlantico Sud, instala la viabilidad del puerto en la Bahía del Kaiser o del Golfito, este
proyecto lo toma el Organismo Provincial de Puertos, el que lo plasma en un interesante anteproyecto, cuya decisión final
esta relacionada a la Armada Argentina (propietaria de la tierra, que donara Dn. Julio San Miguel para una Base Naval) y tierras que el Municipio ha recuperado en el sector.
Marketing y consecuencias
En el mundo de hoy, nada se puede realizar, sino se verifica previamente la demanda, existente o a crear.
Frente a la boca del Golfo Nuevo, pasan anualmente, no menos de medio millar de grandes veleros o embarcaciones deportivas de placer, en su ruta por América del Sur, vuelta al mundo o camino a la Antártida.
Todos, lamentan no poder hacer una adecuada y lógica recalada en este espejo de agua, por la carencia en el mismo de una dársena, lo que le significa al Chubut, una pérdida no menor al millón de dólares, dándole un valor de base a la difusión calificada y la amplia gama de venta de servicios y logística. A esto hay que agregarle el programa de grandes cruceros, que no desean hacer puerto, pero si derivaciones seguras de viajeros, que solo se pueden concretar con la garantía de las dársenas. Otra fuga de divisas.
La macro región patagónica posee cerca de 5.000 embarcaciones matriculadas y no utiliza el Golfo Nuevo, su única opción accesible todo el año, por la falta de una dársena. El ingreso al mar y su retorno no es cómodo y alejan hasta los lugareños, de un bien subutilizado por una larga desidia o falta de visión del Estado. No menos de 30 mil nuevos usuarios-turistas, de nivel medio y medio-alto en su capacidad de gasto, podrían permanecer en Madryn estadas promedio de seis días y repetirse en varias oportunidades. De ser a-sí, una cifra de gastos y consumos, que se puede estimar en 30 millones de dólares, ingresaría al giro genuino de la riqueza provincial.
En el país hay más de 150.000 embarcaciones que constituyen una ilusión de navegar para sus dueños. Esa opción transcurre sin horizontes marítimos, por la aventura insegura que significa hacerse al mar en la mayor parte de la costa argentina y uruguaya. Es fácil imaginar lo convocante que resultaría irrumpir en ese mercado con el mar interior argentino, que es el Golfo Nuevo, partiendo del confort de una dársena.
La ciudad de Buenos Aires y otras del litoral, poseen no menos de 2.400 yates a vela de mediano y gran calado, que no pueden zarpar debido a la regresión de sus espacios de agua. Muchos se encantaron con el Golfo Nuevo, pero la falta de una dársena no les permite hoy, pese a la facilidad de la llegada por tierra mas y aire cumplir el sueño de navegar sus barcos periódicamente. Estos yates significarían puestos de trabajo permanentes para muchos operarios de servicio de los pequeños barcos de placer, que se radicarían con sus familias en sus veras (crear un puesto de trabajo industrial en la Patagonia cuesta hasta u$s 200.000). ¡Cuánto deberíamos acreditar con un nivel de turistas cuya permanencia se estima en u$s 400 por visitante, cada día. La inversión que exigiría esta dársena, cuyo monto ascendería a cinco o seis millones de dólares, es una de las más redituables que puede emprender el Gobierno de la provincia del Chubut. En el artículo 85 de su Constitución se afirma que: El Estado establece la política portuaria orientada a alcanzar la más eficiente, económica y competitiva operatoria. Ejerce la autoridad en todos los puertos de su litoral y en costas de aguas continentales como también el poder de policía, pudiendo delegar en administración a terceros.
Esta obra, pese a los aires liberales que predominan, no se puede buscar vía la iniciativa privada, ya que se trata de una obra fundacional que debe desencadenar el correcto inicio de una nueva historia desde lo turistico a la pesca artesanal, los servicios y la nueva calidad de vida, que valorizará la Comarca de la Peninsula Valdes.
El éxito que está logrando la provincia con la administración del Muelle Storni, y la habilitación del Muelle de Cruceros se convierten en la garantía de llevar esto adelante. Es una oportunidad y un privilegio que no siempre se les presenta a los gobernantes, el poder desencadenar trabajo y riqueza sostenida a partir de lo que el Creador dejó en la naturaleza.
